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Relatos del Baekdu Daegan

Después del famoso parque Jirisan y unos expléndidos días, la realidad volvió a golpearnos y nos dejo como era de esperar el amargor típico de las castañas crudas, el del otoño. Despues de contemplar un amanecer con bastante viento, la lluvia entró en escena y nos acompaña despues de dos largos días.

Los días parecen mas largos aunque en realidad se acortan y después de caminar bajo la lluvia apenas sin provisiones para los próximos días, llegamos a un pequeño poblado que es la única civilización que veremos en varios días. No habiendo ningún lugar para aprovisionarnos decidimos usar la clásica técnica de alzar el dedo para ir al siguiente pueblo dónde poder comprar algunos víveres.

Conseguida la misión decidimos darnos el placer de comer en un restaurante algo caliente (y sin gastar gas) así que decidimos preguntar a los habitantes de la zona por un restaurante que se ajuste a nuestras necesidades, barato, con mucha comida y que este bueno, lo típico. Después de mucho preguntar aparece una de las personas que nos había ayudado en su flamante coche y nos invita a llevarnos a uno de esos lugares.

La persona, un monje, budista, de un templo coreano acaba uniéndose al festín y haciendo de anfitrión perfecto, ya que después de la comida nos invita a un café en un lugar famoso de la zona y nos acerca de nuevo al poblado donde habíamos dejado la ruta.

Después de haber disfrutado del placer de un lugar cubierto, volver a la lluvia y el frio no nos alienta nada a seguir el camino a pesar de estar bien aprovisionados y con el estomago lleno. Buscamos una Jeonja, lugar de recreo coreano que consiste en un tablado de madera con un tejado. Finalmente al pasar por el centro del poblado se vislumbra la construcción en un montículo del núcleo urbano. Nos parece sin duda uno de los mejores hasta entonces ya que esta cerrado por ventanas y tiene puntos de luz, y hasta wifi, un autentico sitio para el “glamping”(del ingles glamorous camping). Tras unos minutos aparece una de las señoras del pueblo hablando coreano de pueblo, por razones obvias, y nos hace una cruz con los brazos para indicarnos que de dormir en la Jeonja “nanai”. Con un tono un tanto agitado y cogiéndonos del brazo con firmeza nos lleva hasta una calle y nos señala una casa. Pareciera como si tuviéramos que dar parte a la justicia por haber hecho un mal uso de esa estructura. Finalmente un hombre de mediana edad sale de la casa tras llamar a la puerta y tras explicarle que hace frio esta lloviendo y solo queremos pasar allí una noche, nos acompaña a lo que intuimos como el “ayuntamiento” del pueblo o mas bien la casa de la cultura. Sin mediar muchas palabras y con algún que otro gesto nos abre una de las salas y nos señala el suelo para indicarnos que pasemos la noche allí. Tras asearnos y acomodarnos, aparece el hijo de una de las vecinas de la localidad para ofrecernos comida y Soju, licor típico coreano, charlamos con el y pasamos un buen rato mientras acabábamos de llenar el gaznate.

A la mañana siguiente nos ponemos en marcha con menos diligencia de la esperada ya que siempre cuesta mas trabajo dejar la comodidad de una morada que el frío y húmedo entorno de una tienda. La niebla se une al camino y pronto la lluvia hace lo mismo. La marcha se vuelve tediosa de nuevo. Las montañas de corea, que ocupan el setenta por ciento de la superficie del país, parecen estar dispuestas aleatoriamente, como si un cubo de canicas hubiera caído del cielo para formar innumerables picos por todo el país. El andar por la espina dorsal de estos no ayuda nada tampoco. Como si de un subibaja se tratase, vamos cruzando todos los picos que nos encontramos. No existen los tramos llanos en este camino.

Tras varias horas de camino, llegamos a una pequeña aldea donde decidimos parar para cocinar y recuperar algo de fuerzas mientras intentamos llamar al parque nacional para reservar un par de huecos en uno de los refugios ya que no esta permitida la acampada. Desgraciadamente, incluso habiendo llamado con varios días de antelación, el refugio en el que pretendíamos pasar la noche esta completo para la noche en la que teníamos intención de llegar. Así que tras mucho discutir en “coreanihs” (mezcla entre coreano e inglés) por teléfono, conseguimos reservar una noche antes de lo planeado, los que nos obligaba a acelerar el paso y a hacer largas jornadas con muchos kilometros si queríamos llegar a tiempo. Así pues proseguimos nuestro camino.

La lluvia, las cuestas y el cansancio se fueron apoderando de nosotros kilometro a kilometro, metro a metro. La mente divagaba en cualquier asunto simplemente por evitar la realidad del camino. Recuerdo al final del día, ver la silueta de mi cuerpo levemente dibujada por la poca luminosidad que el denso bosque dejaba penetrar y gritar “¡Veo mi sombra!”. Ambos comenzamos a gritar exaltados por el pequeño rayo de sol que nos ha tocado, como si de una luz divina o una aparición se tratase, entrando en un éxtasis momentáneo que aunque nos da fuerzas para seguir solo consigue distraernos de nuestra tarea principal, el camino.

Conseguimos acampar a escasos metros del final de la etapa prevista. Estamos totalmente devastados por la dureza de la ruta. Sin demorarnos, armamos el campamento en un pequeño llano con césped que da acceso a unas tumbas, sin duda nuestra mejor opción en el escarpado bosque. Montamos las tiendas y nos ponemos a cocinar. El menú, el de siempre, todos los ingredientes que tenemos puestos juntos con un sobre de sabor en polvos que le da un toque lujoso a la comida. Esta noche, fideos con lentejas, setas y sabor a “mango honey”. Antes de dormir realizamos nuestro ruidoso ritual de hacer palmas y ruidos raros a un alto volumen para disuadir a posibles visitantes que se quieran unir a la fiesta. En nuestro caso los Jabalíes y los osos no son bienvenidos. A veces hay que repetir el ritual si te despiertas durante la noche oyendo algún ruido extraño. Pero hasta el momento nuestras “fiestas” se han mantenido estrictamente humanas.

Al despertar la niebla sigue junto a nosotros que nos vuelve a acompañar durante gran parte de la mañana, aunque finalmente da paso a un radiante sol que hace el camino mas llevadero. Nos acercamos al parque nacional y las montañas van creciendo a medida que nos acercamos y con ello disminuyen los puntos de agua y nuestras energías. Gran parte de la mañana recorremos amplias colinas de hierba alta y el camino se hace cada vez mas estrecho. El matorral silvestre se ha apoderado de todo al no tener arboles que les impidan nutrirse del astro rey. A pesar de no llover, el rocío acumulado en las hojas de las plantas se convierte e una ligera lluvia que acaba mojándonos de pecho para abajo prácticamente como si hubiéramos cruzado un río.

El proceso se repite por dos largos días de mas de diez horas de camino en el que partimos al alba y llegamos con las ultimas luces del día. Subir, bajar, acampar, cocinar y dormir, se convierten en las únicas palabras de nuestro vocabulario.

Finalmente, conseguimos llegar al refugio en la fecha esperada. Al ser “chusok” (día de acción de gracias coreano) recibimos gran hospitalidad por parte de los otros senderistas que hasta nos ofrecen vino blanco, todo un lujo en un refugio de montaña.

Tras una noche cálida en el interior, nos queda un ultimo tirón, unos veinte kilometros de senderos de montaña para poder salir del parque nacional. Salimos como de costumbre un poco mas tarde de lo planeado pero pronto cogemos el ritmo. De nuevo el mal tiempo nos acompaña, una espesa niebla y un fuerte viento que esquila las laderas de los picos mas altos son los protagonistas del día. Aunque el camino se hace largo la motivación de llegar al final de una dura etapa se sobrepone al cansancio físico. La mente ya entrenada durante los últimos días, desconecta los cables del dolor y del cansancio dentro del circuito central para no retrasar mas la misión de llegar al final del trayecto.

Siete horas después de un ritmo frenético sin apenas pausas, conseguimos llegar a la carretera de montaña que limita con el parque.

Estamos totalmente devastados en un estado de embriaguez creado por el esfuerzo físico y el fruto de la victoria.

Con la suerte y la hospitalidad propia que nos viene rodeando, conseguimos un viaje gratis para el pueblo mas cercano donde poder reponer vivieres y pasar la noche.

Han sido ocho duros días de camino intenso por las montañas de Corea. Ocho días en los que hemos recorrido casi 140km de innumerables picos, subidas y bajadas. Ocho días que se sintieron como trescientos sesenta y cinco en los que vimos las cuatro estaciones, amaneceres y atardeceres, pasamos sed, hambre, cansancio y felicidad. Ocho días que culminan en un camping de pago en el que la hospitalidad local se apodera de la situación saciándonos con manjares que no habríamos podido ni imaginar. Ocho días que cierran mi etapa en el Baekdu Daegan pero que son solo el principio de muchos de mi gran compañero de aventuras Eloy.

“Llegará un día que nuestros recuerdos serán nuestra riqueza.” (Paul Géraldy)

Estaba sentado en la parte de atrás de un Holden amarillo del ’73. La fuerte lluvia golpeaba en los cristales del limpia parabrisas y las luces de la autovía parecían deformarse por la refracción en las gotas de agua.
El sonido imponente del motor junto la música funky que sonaba en aquel momento me trasladaron a otro mundo. Estaba totalmente evadido de la realidad.
Entonces me di cuenta que volvería a pasar. Supe que no volvería a escribir en el blog en mucho tiempo ya que el ocio me inundaba por todas partes. Y así ha ocurrido. Han pasado ya casi 2 meses desde la última vez que escribí y como no vuelve a pasar lo mismo de siempre, demasiada información para transmitir. Tanta que se pierde la emoción en la lectura y los detalles en la descripción. El cuadro pierde forma y ya nunca parecerá como si hubiera sido contado en el primer día.
Pero aun así me limitare a “maltrataros”, es decir a solo daros la última página del libro, el resumen, la contraportada, sin daros la oportunidad de leer el libro entero.
Como podéis saber ya he vuelto a España después de 3 meses de viajes itinerantes por el continente oceánico, en concreto en Australia.
El viaje a acabado bastante bien después de todos los altibajos que hemos tenido. Cambios de planes constantes, problemas económicos y problemas menores con el coche, pero en general todo ha salido a pedir de boca.

Como algunos sabréis empezamos en Sydney y tras visitar los alrededores, en especial el parque nacional de las blue mountains (montañas azules, nombre que proviene del vapor de eucalipto que desprenden en los meses cálidos, que e azulado) nos dirigimos hacia el sur para intentar que no nos cogiese el grueso del invierno en el sur que es la parte más fría del país en esa fecha.
Recorrimos toda la costa sin olvidarnos la capital, Canberra donde también comenzó nuestra experiencia como “buscavidas” en la que nos dedicábamos a tocar la guitarra y vender artesanías, con el objetivo de subsanar algunos gastos del viaje. Nuestro camino siguió por la costa pasando por alguno de los sitios más hermosos que hemos conocido en este viaje. El camino siguió hasta Melbourne donde no llegamos a empaparnos de la cultura tanto como esperábamos, por falta de tiempo y por nuestra situación en la ciudad, a 50km de ella ya que nos encontrábamos en casa de un amigo. Tras solventar ciertos problemas con el coche en Melbourne seguimos nuestro camino por el litoral sur siguiendo la famosa Great Ocean Road.
Este camino serpenteante siguió hasta que llegamos a Adeleide, ciudad que nos sorprendió con su alegría y su espíritu festivo y que por supuesto nos ayudo económicamente a seguir nuestro camino. Camino que se veía modificado, cambiando el siguiente destino, Darwin por Cairns.
Para ello tuvimos que atravesar todo el desierto encontrándonos a nuestro paso todo tipo de animales salvajes, en especial, Canguros, de los cuales la mayoría estaban muertos en el arcén. Y muy a nuestro pesar ayudamos a engrosar esa cifra.
Una vez llegados a Cairns pudimos disfrutar del clima tropical, quitarnos los abrigos y disfrutar del sol, las playas paradisiacas, los bosques tropicales llenos de ríos llenos de cocodrilos y de algún que otro sin ellos. Cascadas por doquier y vegetación intensa es lo que puedes esperar de aquella zona. También no menos importante la gran barrera de coral que tuvimos la suerte de visitar, disfrutando de la compañía de numerosos peces de infinitas formas y colores y en especial de las tortugas.


Más tarde nuestro viaje continuo en dirección sur recorriendo playas paradisiacas y ríos con pozas no menos paradisiacas, hasta llegar a Surfers Paradise, donde finalmente pasamos unas 3 semanas por algún que otro problema técnico que también nos brindo la oportunidad de recuperarnos económicamente y dejarnos en una posición similar a con la que llegamos a Australia.
Estuvimos disfrutando de los alrededores y de la gente, y pudimos vender el coche y comprarnos las tablas de surf de las que hicimos uso y disfrute.



Finalmente alquilamos una furgoneta para volver a nuestro punto de partida, Sydney, que sería así mismo el punto de partida para volver a nuestras vidas en España, es decir, a nuestra próxima aventura.
Y ahí amigos se acaba este pero intenso resumen.
Volviendo a lo de siempre ya que se ha convertido en una rutina, intentare escribir más a menudo así que estad atentos!!!

“Los viajes son en la juventud una parte de educación y, en la vejez, una parte de experiencia.” (Sir Francis Bacon)

Hola de nuevo después de haberos abandonado otra vez más.
Después de más de 7000km en la carretera con nuestro amigo “ Mr. Potato” (El nombre que le hemos puesto al coche) hemos tocado la civilización por un tiempo suficiente como para tener acceso a suministro eléctrico regularmente y acceso a internet.

con Mr. Potato
Como ya he comentado al llegar a Australia decidimos comprar un coche para que ayudara a movernos por Australia. Lo hemos nombrado Mr. Potato y viene a ser un Mitsubishi Starwagon de 1999 que originalmente era de pasajeros pero que tras algunas transformaciones se ha convertido en una habitación rodante que ha ido pasando por manos de algunos mochileros en Australia en la misma situación que nosotros.
Empezando nuestra aventura en Sídney decidimos apresurarnos al sur antes de que el duro invierno se apoderara de esa región y aunque encontramos algunas incomodidades climatológicas, según los comentarios locales hemos tenido suerte.

Sydney Oprera House durante el festival de las luces.
Conduciendo toda la costa desde Sídney hasta Melbourne, con un pequeño desvío para visitar la capital australiana Canberra pudimos disfrutar de una impresionante costa rodeada de bosques y verdes prados donde se podían ver curiosos animales como canguros, vacas, murciélagos gigantes (llamados Flying fox), una especie de cerdo llamado wombat y muchas especies de pájaros incluyendo pingüinos.
Alguno de los sitios más impresionantes que encontramos por el camino fueron: Las Blue Mountains, Morton National park, Croajingolong National Park, Wilsons Promontory National Park y Philip Island.
Después de ese contacto inicial con nuestra nueva vida llegamos a Melbourne donde fuimos acogidos por un amigo que conocimos mientras vivíamos en Bayona. Después de una semana y algún que otro ajetreo con los papeles del coche conseguimos seguir nuestra siguiente etapa, de Melbourne a Adeleide por la costa de nuevo.

Blue Montains National Park


Ya nos íbamos acostumbrando a la vida de carretera pero el tiempo empezaba a pasar factura y eso también hacia mella en nuestros ánimos y empezábamos a desear a empezar subir al norte.
El tiempo nos dio  un pequeño respiro especialmente con la lluvia aunque aun recibíamos algún que otro día o par de días lluviosos. Pero pudimos hacer la Famosa Great Ocean Road que transita por la costa entre Melbourne y Adelaide. Dejándonos totalmente impresionados por la belleza del paisaje y la fuerza que la madre naturaleza ha usado para esculpir tal belleza. Los 12 Apóstoles estuvo muy por encima de nuestras expectaciones y el coorong sin embargo no llego a alcanzarlas pero finalmente fuimos sorprendidos por Adelaide una ciudad que no esperábamos que nos gustara tanto como lo hizo.

12 apostols National park

Una semana de buen tiempo y la falta de dinero hicieron de Adelaide nuestra segunda parada en la que permanecimos una semana en la que nos dedicamos a trabajar en el mismo trabajo que realice cuando estuve aquí la vez anterior, Conductor de Bicitaxis.

Trabajando en Adelaide


Eso nos proporciono un respiro económico aunque no el suficiente como para seguir el plan establecido, por lo que tuvimos que cambiar  el plan de ruta dirigiéndonos directamente a Cairns en lugar de a Darwin.
Tuvimos que cruzar el desierto para alcanzar ese objetivo lo que nos brindo la oportunidad de ver la magnífica fauna de este país y de disfrutar de los paisajes. El trayecto duro 4 días en los que realizamos más de 3000km. Y en los que solamente golpeamos 2 canguros de los cuales uno resulto trágico. Aunque nosotros no recibimos ningún desperfecto en el coche.


Una vez in Cairns decidimos explorar el norte de esa región antes de volver a trabajar en el mismo trabajo que se encuentra en varios puntos de Australia. En nuestra visita norteña encontramos un tiempo excepcionalmente bueno ya que a pesar del buen tiempo aquí es la época de vientos. Visitamos la ciudad de Cooktown y los alrededores incluyendo algunas cascadas y ríos, propios de la región del “Rainforest” (bosque lluvioso). También disfrutamos del mercadillo de Port Douglas donde pudimos conseguir algo de dinero tocando y vendiendo los pañuelos que teníamos preparados para ocasiones como esta. También visitamos Cape Tribulation con sus preciosos paisajes paradisiacos donde la espesura del bosque se entrega a la inmensidad del mar simplemente separado por las playas más puras y desoladas que se puedan imaginar.


Los alrededores de Cairns también ocultaban maravillas que no pasaron desapercibidas para nuestros ojos. Cascadas, ríos y bosques se amontonan en la zona, haciendo de este lugar un enjambre de actividades de aventura y viajeros que coinciden en esta zona.
Ayer comenzó de nuevo nuestro trabajo como conductores de bici que durara una semana antes de que continuemos nuestro camino hacia el sur.

Os intentaremos mantener informados aunque de nuevo dependerá de la disponibilidad de electricidad e internet de la que podamos disponer.


Podeis mirar el recorrido que hemos hecho hasta ahora aquí.

“Live, travel, adventure, bless, and don’t be sorry.” (Jack Kerouac)

Yes, it seems to be a long time since I wrote the first post, but it has been a little bit more than a year since then. And as I promise you I am updating the blog with some new stories from then. What a good time to remember New Zealand, just a few days before I depart to Oceania again. This time to finish the big “coutrinent” (country sized continent) of Australia where I want to explore all the places that I could not visit the last time due to the job I had and the studies that I had to do to keep my visa status.
So been a good time to remember, I edited the video called Project NZ that you can see in this post, as an anniversary present, as always a little bit late.

So my phase in France finished satisfactorily as I got two jobs at the end, one in an Irish pub where I really had a good time and learned a lot and of course very nice co-workers and the other one in a supermarket, which was much more serious and mechanically but also rounded by very nice people. Waking up at 5 a.m. to download the trucks coming with the products and renew the stock was a hard job forehand but I got to get used to it quite fast.
Those two jobs and the cheap accommodation I got at my girlfriend’s place gave me some savings to be a little bit more relaxed in Australia although my plan is to busk to move around and hopefully to come back with some pocket money to start up.

I have to say that Bayonne was an impressive little town that astonished me. I could not expect such a combination of nature sports (surf, biking, trekking, climbing…), Landscape (beaches, rivers, mountains, forest…) and culture. Specially this last one, I could not image such a divers and interesting culture that is the Basque culture, and the amount of foreign people that live and enjoy it. And for sure, I had to say that I am so happy to have known all the musicians I have met at Bayonne. That was definitely the key of these two months there that seemed only a few days and make me want to go back there at some point of my life to enjoy it again.

I have to say that the weather was not the best, but apparently summer, it is the season to be especially just before or after. So if you have the chance you should visit it!

Coming back to the anniversary topic, thank all of you which read and watch my videos because that really gives me strength to continue posting. At today’s date there is 3815, almost 4000 visit in a little bit more than a year from 44 different countries.
I hope you are enjoying the stories and the advices I give you as much as I enjoy it when I tell you all that stuff. And feel free to comment and give some feedback if you find it necessary, will be very nice.

So I also take this chance to encourage you all to travel to discover your limits and engage with new cultures, new languages and new people, brake your barriers that hold you to that place and explore the world before it is too late, and I do not mean your age, have some good stories to tell to your kids or friends and grow as a person opening your mind with an intercultural point of view, that I am pretty sure that will be helpful in your lives somehow. Even the bad experiences are experiences. 

So in words of Kerouac: “Live, travel, adventure, bless, and don’t be sorry.” 

” Un viaje de mil millas comienza con el primer paso. “(Lao-tsé)

Bueno pues a poco más de un año desde la creación del blog os voy a deleitar con una mini película de mi último viaje en Nueva Zelanda. Aunque no haya quedado tan bien como yo esperaba, os dejo aquí un regalito de mi último viaje por allí que ya os había prometido.



Que mejor momento para recordar aquel viaje que tan solo unos días antes de volver a aquel continente, esta vez a Australia. Aunque esta vez está enfocada únicamente al turismo ya que tenemos pensado recorrernos el país entero.
El fin de mis historias por Francia ha tenido un final feliz ya que encontré dos trabajos en los últimos días que me han dado un respiro económico. Como ya os dije trabaje en un Pub Irlandés, en el que la verdad tengo muy buenos momentos tanto trabajando como solo visitando y he tenido la suerte de coincidir con muy buenos compañeros de trabajo. En el supermercado el trabajo no era tan divertido ya que levantarse a las 5 de la mañana para descargar camiones no es mi trabajo soñado pero la verdad que los compañeros de trabajo te hacían la rutina llevadera y al final te acostumbras.
Me llevo muy buenos recuerdos de allí y he de decir que he quedado totalmente impresionado tanto por los paisajes, la gente, la ciudad y los alrededores. Sin duda una región a visitar. Y es que fuera de politicismos e independentismos el país vasco, tanto español como el francés son unas regiones preciosas. Que son dignas de ser visitadas. Aunque eso si os remiendo ir en los meses de verano o próximos a estos para que la lluvia no os agüe la fiesta, ya que, no hace frio pero es una de las zonas más lluviosas de Francia (¡si no la más!). Si visitáis esa zona dejad a un lado los prejuicios de los nacionalismos y dejaros llevar por esa cultura, por su gastronomía y su gente.
La música no es que falte por la zona tampoco, o al menos he tenido el placer de conocer a muchos muy buenos músicos que probablemente hayan mejorado más aun mi percepción de esta región. Y sin duda me he traído muy buenos amigos en estos escasos dos  meses de visita y que sin duda estoy dispuesto  alargar en un futuro.
Quiero dar las gracias como he dicho antes a todo el mundo que lee el blog o simplemente mira las fotos y los videos, ya que es lo que me hace seguir escribiendo. Aunque siempre tarde mucho entre cada artículo. A día de hoy se han registrado 3815 visitas de 44 países diferentes de lo cual estoy francamente impresionado que haya tenido ese alcance, así que no me queda más que daros las gracias. También deciros que se acepta cualquier tipo de crítica o comentario que siempre viene bien para mejorar fallos.
Por último quiero daros ánimos a todos los que leáis esto para que viajéis, que os mováis no importa si es 100 km o 10.000km. Descubrir vuestros límites y sobrepasarlos, romper las barreras, viajad, explorad, conoced gente nueva, culturas nuevas, lugares nuevos. Romped los tópicos de viajar es caro, peligroso o aburrido. Hay un tipo de viaje para cada persona. Recopilad historias y anécdotas para vuestros hijos, amigos y familia. Despegaos de la tecnología y disfrutad del planeta, de lugares nuevos,  personas diferentes, países culturas religiones y experiencias. Creced abriéndoos la mente a nuevos horizontes con un punto de vista intercultural, variado. He de aseguraos que toda experiencia os beneficiara por muy mala que os parezca así que demos el primer paso como dice el proverbio chino.
Un viaje de mil millas comienza con el primer paso.

“There was nowhere to go but everywhere, so just keep on rolling under the stars.” (Jack Kerouac)

I got some fresh news!

Last weekend Fatima and I just decided on Saturday to go somewhere, so on that exact same day we went to buy a tent, some food and left to the east side heading to Toulouse direction.
We decided to go hitchhiking which turned to be not as easy as we thought it was going to be. We thought that it was going to be as easy as in Beçanson northeast part of France that we already travel around the region hitchhiking two years ago and was pretty easy.
That afternoon we got a bad ride which left us in a highway exit with no traffic at all and after one hour and a half we decided to return to Bayonne to start again. This time we stayed at the Toll. This was not a very good option as the police came and after a well deserved speech, drove us to a safest place to hitchhike. It was already late so finally another police car showed up from nowhere and drove us home. So the balance for the day was: a ride to nowhere, a ride from nowhere to the start point, a police car ride to a safe place to hitchhike and another police ride back home.
Probably the fact that we started a little bit late due to all the shopping and the rush decision, with a bad ride on top made us to return home that day to start properly on Sunday morning.

Hitch-hiking in our way to Toulose



Sunday was much better, we started at 8 am and go quite easy until we got stucked in a small town which took us almost 4 hours to get out from, but finally we arrived at Toulouse, our final destination, at 17.30, where we stayed at a Fatima’s friends for the night.

Next day we continued east direction to visit some beautiful towns that Fatima’s friends recommended: Gaillac, Albi, Cordes sur Ciel. Which are truly beautiful.
We stayed that night in Albi where we set up our tent and drunk a bottle of wine that we bought that day in Gaillac (Famous for its wines)

Panormic of Albi from one of its bridges



Next day we went to Cordes sur Ciel which it is a very touristy medieval town, and very beautiful. In the afternoon we came back to Toulouse were we met again our friends and visit a little bit more Toulouse spending some more time with our friends.

Wednesday morning, we decided to return to Bayonne as I had to work on Thursday afternoon in an Irish Pub.

We started a little bit late as we decided to have a nice and quite breakfast with our friend. So with a beautiful and shiny day we came back to Bayonne little by little between the National road, and the Highway. We got lucky as our last ride was just a little bit before camping in the side of the road which allowed us to get back home that night and sleep at home.

Sunset at Toulouse

Now everything seems to be going better as I have some work this weekend in the Irish pub and the weather it is being sunny and quite which also helps!

“Count your age by friends, not years. Count your life by smiles, not tears.” (John Lenon)

Well, so I know it has been a long time without writing in English but it is hard to keep it when my entire environment it is in another language. Especially now that I am living in France and I have to think in a different language than Spanish or English that I can handle them quite good.
So I am taking my past birthday as an excuse to post back in English. A quarter of a century it is a remarkable age and that it is why I have some few projects to be finished very soon, so keep an eye on the updates.
Coming back to where I left you, I finished my surf trip with my friend Hiro and I have to say that was pretty amazing, we expended much more money than expected, but the trip in general was incredible.
We spent 42 days around Spain, France, Portugal and Morocco. Here is the draft of what we did.
We started in Malaga, the Headquarters of the trip, as my family lives there. After that, we visit Granada for a couple of days to enjoy that magic atmosphere of culture, music, food and nightlife that it is that maze of streets, bars and monuments.
We did a little detour to Cordoba where we could enjoy the monuments there and some good food as well, but was very express stop. We headed then to Barcelona, our first seaside town in the way, we were very excited to see the sea again and maybe some waves to start with, in our trip but unfortunately we did not find any so we just did sightseeing around and continue to Zaragoza where my good friend Jose Maria hosted us and showed us the town where we had some good moments.

Hiro and me by the “Sagrada Familia” (Barcelona)

 After all that and with a small stop to say hello to a friend in Pamplona, we arrived to Bayonne, our first long stop in the way and where we stayed for 4 days. Unfortunately we could surf only one day in the area due to massive waves provoked by a huge storm which even destroyed some of the seaside buildings. We had some good times there, but there was not much surf so we decided to continue our trip in the west direction.
We were certainly hunting waves but the stormy weather was not helping much so we try to find that spot where we could surf. We a had a bit in Zarautz where we spent one night and also in Santander where we did the same but not much luck in highlighted spots like Mundaka due to the weather.
With this conditions and the amount of gas that we were expending we decided to rush up a little bit in our way down to the south. We stop in Santiago de Compostela for a quick sightseeing and kept going south.
as the bad weather was coming from the west, we did not find much going on at that moment in that part of Portugal so we did a bit of tourism in Porto, and Lisbon and finally arrived to the south part of Portugal, Sagres where we found a very good spot where we decided to stay for 4 days to catch up with the previous bad days.
The south gave us some sun which clearly cheered us up and we also found some good waves in Portugal and in the south Atlantic coast of Spain. We arrived then to Algeciras where we did a bit of a pit stop for another few days, before continuing our adventure in a different continent, Africa.
Morocco was probably the best part of the trip, probably influenced by the good weather and some good waves. But on the other hand all the premonitions and previous tips became true. Good weather, good waves, corrupt police, some annoying vendors, and in general honest people with good heart.
We crossed the strait of Gibraltar from Algeciras to Ceuta, with “viajes trujillo”, in local’s words “the cheapest travel agency to cross the straight” and so it was when we compared with the other companies at the port.

As soon as we arrived to Morocco we tried to head south as fast as we could, as the majority of spots are around Agadir area. The first night we slept in Rabat the capital, where we did not have much luck as we were kicked out four times from the places where we were sleeping until finally we decided to leave the city. After we went to Casablanca just for the sightseeing, and we continued our way down until we founded a cool place to crash with the car in Souira a bit before Essaouira. In Essaouira we experienced the corruption of the police and we left the town without surfing as that pissed us off.
Finally we arrived to Agadir area where we stayed for one whole week. We established the camp in Banana Beach where we slept all the nights and just move around during the day just to find the best wave around.

Me at our campsite in Banana beach
To make our stay at the beach more comfortable we built with rocks and logs a kitchen, a bench, a personal “clean” beach, and also a nice flag.
About the area I have to say that it is quite cheap if you avoid the big touristic areas and that the best waves you can find them in Killer point if the conditions are good for sure.
In our Way back we decided to go through Marrakech were we did some tourism and chill around before a big trip going back to Spain.
So basically that was our amazing trip which ended with a long wait in the border as they did not want to let Hiro come back to Spain.

Hiro and me Roadtriping somewhere in Morocco

After that our pockets were quite damaged and Hiro returned back to Australia as he had planned and I head my way to France to live in Bayonne where my girlfriend Fatima lives and hoping to find a job in order to save some money before returning to Australia the 20th of May.
I have to say that in the month that I have been in France, I did not work so much as I did only one day but I had such a good time with good friends that I have met here. Most of them remarked musicians which had tour around France and other countries in the world.
I encourage you to check some of their music which you can easily find in YouTube and even in spotify
-Anatole Schoeffler
-Baptiste Daleman
-Tibz
If you cannot find them, I have them added in this Spotify list.
I remind you that soon I will be releasing some new material from NZ and also some planning of my next trip to Australia!!
Until then make sure you keep an eye for new post!!

“Conciencia del tiempo es igual a estrés y agotamiento corporal y emocional.” (Shirley MacLaine)

Lo sé, al final no cumplí con el objetivo de publicar todas las semanas pero os explico un poco lo que he hecho en este último mes, y os dejo algún regalito por la tardanza!
Más de 7000 km recorridos y 36 días “On the road” fueron en parte los que me han impedido mantener esto al día.
Podría escribir muchas páginas con todas las anécdotas del viaje así que os hare un resumencillo.
Empezamos desde Málaga, donde pasamos el día de reyes. Después pasamos por Granada, donde visitamos la encantadora ciudad y algunos de mis amigos. En Córdoba disfrutamos de la ciudad y también aprovechamos la ocasión para ver a mi amigo Javier Doña que ha abierto una clínica dental allí que se llama Isladent.
A Barcelona llegamos después de haber hecho un viaje de unos 1000 km y haber recogido a un par de autoestopistas de la republica checa. Dormimos en la Barceloneta donde nos despertamos con un amanecer estupendo.
En Zaragoza nos reunimos con un gran amigo antes de que se fuera a Kenia donde está haciendo labores de voluntariado y que si queréis podéis seguir su actividad y ayudarle con los proyectos que lleva, visitando su blog.



Después de Zaragoza nos encaminamos a Bayona, pasando antes por Pamplona para visitar a un amigo, aunque lo justo para tomarnos un refresco y seguir el camino.
En Bayona estuvimos 3 días y tuvimos el primer contacto con las olas en nuestro viaje. Aunque el temporal que pasaba por allí tampoco nos dejo mayor elección que bajar a Hendaya que es una playa mas refugiada.
Tras la parada en Bayona seguimos nuestro camino por la costa cantábrica española, haciendo parada en Zarautz donde pudimos ver al célebre cocinero Karlos Arguiñano en su restaurante y disfrutar de las olas que sus playas nos ofrecían. También aprovechamos el estar en territorio español para abastecernos de comida, que se redujo a pasta, y latas de conservas que dieron lugar al menú estrella del viaje: Pasta con fabada, lentejas o cocido.



Continuamos nuestro viaje por la costa cantábrica, siendo nuestra siguiente parada, Mundaka, a la que llegamos ya con las últimas luces del día y no pudimos disfrutar de sus olas. Al día siguiente las mareas no acompañaron y no hubo olas así que decidimos partir siendo nuestra siguiente parada importante la playa del Sardinero en Santander.
En Santander disfrutamos de olas tanto ese atardecer como la mañana siguiente ya que las condiciones eran bastante favorables. Nos llovió esa noche y tuvimos que hacer uso de nuestros artilugios para poder hacernos con un cobijo donde cocinar.


El viaje prosiguió a lo largo de toda la costa en busca de algún recoveco en el que poder surfear aunque no fue nada fácil ya que “El Gallego” (expresión usada para describir el viento proveniente de Galicia) no nos dio un respiro y soplo con violencia debido al temporal. Así que llegados a San Vicente de la Barquera y hacer una estimación económica del viaje surgió una crisis, ya que nos dimos cuenta de que no podíamos seguir costeando todo el relieve geográfico ibérico. Tomamos entonces la decisión de avanzar más rápido y parando en menos sitios para poder economizar en la gasolina. 
Esa noche la pasamos en Santiago de Compostela donde pudimos pasear y visitar la ciudad a la mañana siguiente antes de encaminarnos hacia el sur. Poco a poco nos alejábamos del temporal aunque también había hecho estragos en el norte de Portugal con lo que no obtuvimos un buen surf hasta llegar a Sagres. Mientras tanto esa noche y la siguiente las pasamos en Oporto y en Lisboa respectivamente para también empaparnos culturalmente de los países que visitábamos.
Fue largo el camino pero finalmente logramos llegar a Sagres donde hicimos una estancia larga para disfrutar del buen tiempo que nos había dado la espalda hasta entonces y también de las maravillosas condiciones que nos encontramos para la práctica de nuestro deporte.
  
Con pequeños recorridos en coche y largas sesiones de surf dejamos Portugal para adentrarnos en la costa sur atlántica española, en concreto en el cabo Trafalgar, en Caños de Meca. Ahí conocimos a Raúl, un chico de ronda que también se encontraba viajando con su coche para hacer surf y con el que congeniamos bastante bien.
La próxima parada fue un repostaje que hicimos durante 3 días en Algeciras ya que encontramos algunos imprevistos económicos. Ahí mis primos, Lola y Gustavo, nos trataron como auténticos reyes durante el tiempo que permanecimos allí.
Tras tomar fuerzas en Algeciras, nos adentrábamos ahora en África, donde permaneceríamos durante 12 días. 
La primera noche no fue por así decirlo una cálida bienvenida ya que intentamos pasar noche en Rabat, la capital, pero fuimos expulsados 3 veces de los sitios donde nos encontrábamos así que decidimos partir a las 4 de la mañana después que nos despertaran por tercera vez.
Al día siguiente visitamos Casablanca ya que no pudimos visitar Rabat el día anterior, y dedicamos el día al turismo.
Seguimos y pudimos dormir esa noche en Souira (que no Essaouira) donde encontramos mas caravanas aparcadas y eso ya nos relajo sabiendo que no nos echarían de allí esa noche. Al día siguiente quisimos visitar Essaouira pero un incidente con la policía, a la que tuvimos que acabar sobornando por petición expresa del agente, nos quito las ganas de visitar la ciudad y continuamos nuestro camino a Agadir.
Al llegar a la bahía de Agadir, nos instalamos en una playa con bastantes piedras pero que hicimos nuestra ya que pasamos allí la mayoría del tiempo, en total 7 días durmiendo en la playa en la que nos tomamos la libertad de construir un “popodromo” (letrina), con troncos y un boquete, un banco, una cocina e incluso empedramos una zona. Allí pudimos disfrutar de las olas y del buen tiempo durante toda nuestra estancia a parte de degustar algunos platos típicos y por supuesto el te moruno.



A la vuelta decidimos visitar Marrakech, ciudad que nos encantó. Visitamos sus famosas plazas y mercados y nos adentramos en el corazón de la ciudad.
La vuelta la realizamos a contrarreloj y tuvimos que usar la autopista de peaje para poder llegar al barco que habíamos programado coger. Al final pese al retraso que nos encontramos en la frontera, en el barco y en las diversas aduanas que pasamos, conseguimos llegar esa noche, aunque tarde, sanos y salvos a Málaga, tras 36 días viviendo en un coche.
Ahora algunos os preguntareis que es lo que he hecho últimamente. Pues me he dedicado a cerrar el expediente y conseguir mi título de Licenciado en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte y me he venido a Bayona a vivir una temporada, a buscar trabajo que es en la misión que me hallo y aprender un poco de su idioma y su cultura. En resumen, he cambiado todo para volver a empezar desde el principio. Un nuevo reto de los que sabéis que me gustan.
Intentare manteneros informados de lo que va ocurriendo en tierras galas.

Como tardanza por la actualización del blog os dejo un vídeo que hicimos Andrés y yo el otro día, y que espero que os guste!

PD: Podréis encontrar mas fotos en la pagina de Facebook sobre el viaje

“Nada hay tan dulce como la patria y los padres propios, aunque uno tenga en tierra extraña y lejana la mansión más opulenta.” (Homero)

Ya estoy de nuevo por la tierra patria!
Cuanto tiempo ha pasado, exactamente 10 meses y medio, y vuelvo a respirar, ver y sentir toda esa cultura y gente que deje atrás y que he echado de menos en este tiempo que he estado fuera, ya fuera consciente o inconscientemente.
Ya se hacia un poco raro pasar la navidad a casi 30ºC allí en Australia, pero sinceramente tampoco me siento como si estuviera en navidad aquí que estoy a 4ºC. Supongo que mi reloj biológico esta trastocado después de tanto cambio de hora, de estación, y ahora de año!
El viaje por supuesto se hizo eterno ya que duro más de dos días en los que tuve algunas experiencias intensas.
En ambos vuelos tuve a niños sentados a mi lado con la diferencia de que en el primer vuelo era un libanes de más de cuarenta años y en el segundo vuelo un chino de menos de 8 años. Pero puedo afirmar tras un pequeño estudio de observación que ambos desarrollaron el mismo comportamiento. Resaltando protestar por la comida, intentar reventar la pantalla táctil del avión con el dedo e invadir completamente mi espacio para mirar por la ventana. Evidentemente el primer caso fue mucho más incomodo por la edad del sujeto.
También tuve tiempo durante ese interminable viaje de vuelta, de poder visitar la ciudad de Dubái.
Tras una larga charla con uno de los vendedores de tickets del aeropuerto, preguntado donde estaba la parte antigua de la ciudad y el diciéndome que todo está hecho para el turismo y que lo único que hay que ver son los centros comerciales y los rascacielos, decidí adentrarme en los barrios menos populares de la ciudad, en la margen contraria del rio de donde se sitúan los altos edificios.
Tras unas cuantas horas de paseo conseguí llegar a mi objetivo, calles donde solo hubiera musulmanes y donde fuera un “bicho raro” para poder así explorar la cultura autóctona de la ciudad. 
Tras andar durante toda la tarde y al caer la noche decidí cruzar a la otra orilla en uno de esos barcos antiguos de madera que cuestan 1Dirham (20cent. €). Me adentre de nuevo en un mercado y esta vez fui acaparado por los vendedores locales. Mi simpatía y mis ganas de adentrarme en la cultura de la ciudad acabaron sentándome en un banco tocando la guitarra y rodeado de los tenderos de los puestos circundantes. Tras unas largas charlas sobre diversos temas, en especial la religión, acabe por entrar en la mezquita local y recibir clases prácticas sobre como lavarse antes de entrar a la mezquita, como situarse en la mezquita, como rezar y algunas tradiciones más a las que le siguieron las clases teóricas de iniciación en el Islam de 1 hora y media de duración.
Finalmente pude salir del mercado tras rechazar muchas invitaciones de los tenderos circundantes ya que me había convertido sin darme cuenta en la admiración de todo el barrio.
De nuevo en el aeropuerto, tome mi avión a España en donde ya en el aeropuerto se olía nuestra cultura, gente hablando alto, riéndose por cualquier cosa, y en definitiva armando jaleo. Pero lo que más me impresiono es la felicidad que llevaban todas esas personas que volvían a casa por navidad. 
Ya en España se han sucedido las celebraciones y los reencuentros con la familia, los amigos y con personas muy especiales, que me dan fuerza y apoyo para realizar mi próxima empresa, el viaje de más de un mes que me llevara por Francia España Portugal y Marruecos en busca de olas para hacer surf con mi amigo Hiro.
Ya os iré informando de cómo va la aventura, hasta entonces que tengáis todos, una buena entrada en el año 2014!!

“Cuando hay libertad, todo lo demás sobra” (José de San Martín)

No quiero dejar de lado a mis lectores de habla hispana así que ahí va un post en español o por lo menos “Spanglish” porque después de tanto tiempo desconectado del español no se que saldrá.
Pues después de 4 meses trabajando como mecánico de bicis a cambio de alojamiento y de taxista de bicis, he decidido dejar el trabajo al menos por una temporada y dedicarme a disfrutar de la vida.
No he conseguido ahorrar tanto como esperaba y el cambio dólar euro me está jugando una mala pasada ya que no para de bajar y cada día que pasa mis ahorros valen menos. Los cálculos son optimistas y el modo supervivencia esta activado. Debería llegarme para un billete de vuelta al continente oceánico y para un viaje que voy a realizar por España Francia Portugal y Marruecos exclusivamente dedicado a hacer surf y en el que llevo como compañero a mi amigo Hiro, un Japonés que conocí en el trabajo unos 4 meses atrás.
Como he dicho el modo supervivencia esta activado y nos estamos quedando en casa de un amigo a cambio de limpieza como acostumbra a ser ya mi especialidad y con las sobras de comida que quedaban en el trabajo podremos sobrevivir una semana o así. 
Gracias al tiempo libre que disponemos ahora, nuestra vida se resume a levantarnos a las 4.15 de la mañana e ir a hacer surf  al amanecer durante unas 2 horas y después jacuzzi y sauna con los estiramientos pertinentes y un buen desayuno para empezar el día bien.
El resto de la mañana suele ir acompañado de alguna preparación para el “surf trip” y algún entrenamiento en seco ya sea con skateboards o algo de gimnasia. Otra de nuestras actividades es la música que esperamos se convierta en un ingreso económico pronto y nos dé algo de variedad en la dieta. Hasta el momento, después de haber separado los ahorros para el viaje dispongo de 10 dólares en billetes y 4.25 en monedas, que deberían durar hasta el 23 que cojo el avión desde Sydney.
Como veis mi vida se vuelve a poner interesante después de la monotonía que me suplió el trabajo, así que estad al loro de lo que va pasando!!
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