“La vida no se ha hecho para comprenderla, sino…

Bueno como os llevo diciendo en los post anteriores, he llegado a Australia, y mi llegada no es que haya sido menos aventura que lo que os venia contando.
El 31 de Julio, día que tenía mi vuelo me dispuse a coger el tren y luego un autobús para llegar al aeropuerto, la forma más barata. Al llegar a la estación me encontré un billete sin usar para la dirección contraria pero decidí usarlo. Cuando los revisores me pidieron el billete me jugué la carta de “estoy to’ perdió” así que me dieron un ticket nuevo hasta mi destino por lo que no tuve que pagar el tren aunque por desgracia  este se retraso y perdí el autobús lo que concluyo en que tuve que coger un taxi para no perder el avión que más tarde seria retrasado más de 1 hora.
Al llegar al Aeropuerto, y para mi sorpresa me dijeron que la maleta no estaba incluida a pesar de que había pagado 30$ extra pero como lo había reservado mediante una agencia de viajes externa no pude hacer nada más que callar aguantarme y sonreír mientras pagaba los 80$ que me costó facturarla.
Más tarde en el avión me empezaron a ofrecer todo tipo de lujos que a otros pasajeros no les ofrecían y pensé: “mi acento mola pero no para tanto” así que le pregunte qué a que se debía dicho lujo y me contestaron que mi billete era con todo incluido, así que comprendí que debía de haber habido algún error y la maleta se había convertido en todos los lujos posibles que te pueden dar en un avión, comida gratis y bebidas ilimitadas a lo que mi reacción fue: “ me han cobrado 80$ esto tengo que amortizarlo aquí”. Así pues las botellas de vino corrieron, los zumos los guarde en la chaqueta, pedí más y mas comida constantemente hasta que para su alivio el avión empezó a descender y se termino la barra libre.
Esos 80$ habían sido un contratiempo importante y los hostales estaban muy caros así que decidí dormir en la playa que ya me habían dicho varias personas que no habría problema. Y así fue, el único problema que tuve fue la lluvia. Para mi fortuna en el desayuno conocí a varios vagabundos que me aconsejaron de varios sitios en los que podía tener cosas gratis así que me acerque a uno de ellos donde podía ducharme gratis y así lo hice, también aproveche para intentar buscar trabajo en plan para unos pocos días antes de seguir mi camino y así poder recuperar algo de dinero. Me dieron de comer y más tarde deje mi equipaje allí y seque el saco en la secadora así que ya estaba listo para pasar otra noche más a la intemperie aunque esta vez no en la arena ya que todo mi equipaje estaba lleno de arena por todos sitios.
Dormí en lo alto de una pequeña colina justo al lado de la playa y donde había algunas mesas de picnic y sobretodo unas vistas impresionantes.  Así que no tarde en dormirme simplemente por la impaciencia de ver el amanecer.
A la mañana siguiente me desperté aun en la penumbra de la noche pero con las primeras luces del día asomando. Para mi sorpresa pese a ser las 5.45 de la mañana ya había una persona esperando para el amanecer. Rápidamente empaque todas mis cosas en la pequeña mochila que llevaba ya que el resto lo había dejado en lugar de acogida. Tranquilamente me tome una naranja y empecé a observar como la luz del gran astro iba incrementando, lenta pero constantemente. El paisaje se iba desnudando poco a poco ante esa luz y dejaba toda su belleza al descubierto para el deleite de todos los ojos que la miran con admiración y deseo.
Poco después me descubrí que el paisaje al que estaba mirando era uno de los mejores sitios para hacer surf en el mundo y lo descubrí cuando el pequeño mirador se empezó a llenar de fotógrafos con toda clase de accesorios, teleobjetivos que se transportan en maletas, polarizadores, temporizadores, rotadores automáticos y toda clase de objetos y lujos que se pueden dar en el mundo de la fotografía.
Me di cuenta de la importancia del asunto cuando hable con uno de los fotógrafos que me decía que era un día con muy buenas olas y que probablemente varios campeones del mundo de surf que viven en esta pequeña ciudad estarían surfeando y todos querían una foto.
Ese día fui a recoger mi equipaje para empezar albergarme en un hostel ya que había conseguido una oferta y tenía la posibilidad de alquilar tablas de surf por 10$ al día así que mi misión de aprender a hacer surf había comenzado.

El tiempo era perfecto, el lugar maravilloso y las olas increíbles que más se puede pedir en unos días de invierno en Australia.


“Hay dos maneras de vivir su vida: una como…

Siento el retraso pero es que no he tenido el tiempo suficiente para parar a escribir tranquilamente.
Ya he llegado a Australia tras un movido fin de estancia en Nueva Zelanda.
El último mes en NZ se planteaba aburrido así que decidí tomar cartas en el asunto pero claro como siempre no quería gastar dinero porque me venía a Australia y sinceramente creo que me esperan meses difíciles aquí. Así que como ya va siendo tradición decidí hacer un viaje corto para visitar el sur de la isla norte durante una semana.
De nuevo cargue mi mochila con la comida necesaria para unos cuantos días y me dispuse a empezar la aventura, con la suerte de que varios amigos internacionales iban en dirección sur para escalar, así que decidí tomar todos los planes posibles, un viaje de ida pero sin vuelta y un par de días en uno de los mejores sitios en los que se puede escalar que he visto en mi vida.
Así que tras un largo segundo día de escalada, ellos volvían a Auckland y yo me echaba a la carretera una vez mas pero esta vez todo pintaba más complicado ya que la carretera no era muy transitada y era ya de noche así que mientras esperaba que pasase alguien iba pensando en las diferentes alternativas para pasar la noche.
Por esas cosas de la vida al segundo o tercer coche, paro un señor mayor que iba en la dirección aunque solo hasta el pueblo siguiente, Bennydale, a unos 45km de donde me encontraba y unos 120km de mi primer destino, Taupo.
Me dejo en una de las pocas farolas que tenía el pueblo ya que solo se iluminaba la calle por donde pasaba la carretera principal y enfrente del único bar/pub/hotel y todo lo que os podáis imaginar que existía en el pequeño pueblo. Como era de esperar en un sábado noche estaba bastante ajetreado. Yo seguía a mi tarea habitual, levantar un pulgar en cuanto escuchaba el rugido de cualquier tipo de motor acercarse. Uno de los hombres que entro me dijo que ya era muy tarde y que no me iba a coger nadie y yo le respondí que ya lo sabía pero que no tenía nada mejor que hacer que seguir intentándolo. Mi mente ya maquinaba un plan alternativo para ir a buscar un sitio donde dormir y poder ponerme a cubierto a tiempo ya que se pronosticaban intensas lluvias para aquella noche. Para mi sorpresa, pasado un rato se acercaron dos mujeres una muy joven, rubia y de “huesos grandes”, como dicen aquí, y la otra mayor con el pelo corto y una voz totalmente quebrantada y que a duras penas se podía entender. Una mezcla de afonía y el crujir típico de una locomotora de vapor al iniciar su transcurso. Por unos momentos pensé que había muerto y el diablo me estaba hablando.
Muy amablemente tras preguntarme cual era mi plan para esa noche, me ofrecieron quedarme en el hotel por 15 dólares a lo que les conteste que no tenía dinero ya que lo había dejado todo en Auckland y solo tenía la tarjeta que era solo para un caso de emergencia, y eso claramente no lo era. Me dijeron que hablarían con el dueño y me ofrecieron a entrar. Dentro el ambiente era muy alegre y distendido y todos o casi todos los habitantes del pueblo se acomodaban en sillas alrededor de una mesa de billar en la que estaban jugando al billar canadiense. Una larga mesa con comida de todo tipo ya que resulta que era el cumpleaños de la mujer que me había invitado a entrar. Tras hablar con el dueño y explicarle mi situación, no pararon de lloverme ofrendas: una habitación gratuita, barra libre de comida y una cerveza ¡de las grandes!
También me ofrecieron 30$ que rechace ya que me parecía bastante rudo después de todo lo que me habían dado, aceptar dinero. Pero resulto ser que lo rudo era no aceptarlo ya que es una costumbre maorí a la que llaman “Koha” así que no me quedo otra que aceptarlo y darle las gracias al hombre que me lo había ofrecido como no quería el dinero y tras explicárselo decidí gastarlo en el mismo lugar, así que me compre una cerveza e invite también a alguna que otra eso se convirtió en un círculo vicioso así que al final llego un punto en el que no me dejaban comprar más cerveza porque ellos se empeñaban en que no tenía dinero y tenían que invitarme. Una tras otra, incluso sin que me terminara la anterior. También me invitararon a jugar al billar e incluso se ofrecieron a llevarme al día siguiente a Taupo.
A la mañana siguiente me desperté y tome una de mis tradicionales duchas de agua fría y esperé a que llegara la persona que se había ofrecido a llevarme la noche anterior. Probablemente no se acordaría así que tras mucho esperar y que no apareciera llego al hotel una chica que iba buscando gasolina y que iba en mi dirección así que me ofreció el viaje que con mucho gusto acepté.
 Llegue a Taupo, donde tenía ya reservado de un par de semanas anteriores un salto de puenting. 47 metros de altura desde lo que caer al vacío para sumergirse literalmente por el rio que corría bajo el. Finalmente tras haber pedido que me metieran hasta la cintura solo conseguí mojarme hasta los codos. Como no tenía sitio donde pasar la noche, decidí coger un camino que llevaba a un camping gratuito que estaba al otro lado del rio pero que solo había un punto por donde cruzarlo y que había que andar durante unas 2 horas.
Llegado a un punto del camino decidí seguir una pequeña vereda que se adentraba en el denso follaje y que me llevo a un pequeño ensanchamiento donde había un banco (de sentarse) abandonado. Pensé que sería un buen sitio para pasar la noche y monte campamento allí. Bastante pronto por que ya se podía leer en el cielo que se acercaba lluvia. Finalmente esa noche llovió.
Tras pasar 12 aburridas horas dentro del saco y la mayoría de ellas lloviendo decidí ponerme en marcha como va siendo costumbre, a las 6 de la mañana, con la claridad del día asomando y las estrellas de la noche diciendo adiós. Un momento mágico.
Durante unas largas dos horas estuve en el Spa natural que se encuentra entre un rio de agua caliente de origen volcánico y un rio procedente de un lago que acumula aguas glaciares, la combinación perfecta.
En un solo viaje conseguí hacer los 200km que me separaban de mi siguiente destino, Napier. Una ciudad maravillosa y con un clima extraordinario auntodenominada “Art Deco City”
Tras pasar por la oficina de turismo que me desbarato los planes para acampar ya que me había anunciado que el sitio donde pretendía hacerlo era solo para caravanas y que estaba vigilado y cercado, decidí dar una vuelta por la ciudad y dejar el tema del alojamiento para más tarde, aunque no tardo en aparecer un arbusto en la playa con la medida perfecta para dormir dentro del y tener el volumen suficiente como para que no me pudieran ver desde fuera, así que ya mas tranquilamente me paseé por la ciudad del “Art Deco”
Tras un par de días en los que apenas había pasado por el lado salvaje de Nueva Zelanda, decidí adentrarme en una ruta por el campo que me llevaría unos 2 días. Así que me dispuse a dirigirme a la sierra de Tararua cerca de Wellington, la capital del país, que sería mi último destino.
Tuve varios viajes aunque quiero destacar dos, uno en un camión que transportaba acero desde Napier a Palmerston North y otro desde esa última ciudad al otro extremo de la ciudad que duro 3 horas por que el buen hombre paro a saludar a un amigo y no me dejaba irme. Debido a este último, llegue bastante tarde y ya entrada la noche al camino que se suponía que tenía que empezar ese día. Otra vez la suerte me dio la más amable de sus sonrisas y me encontré con un chico de mi edad aproximadamente que vivía en una casa que había construido con su tío solamente con materiales reciclados y que no disponía de ningún suministro externo que tuviese que pagar. Me invito a su casa me dio comida y bebida y también me ofreció una cama.
Al día siguiente me puse en marcha hacia el refugio y por el camino me encontré un coche abandonado en el rio. Al llegar al refugio y encontrármelo todo por en medio mire el registro y había una nota diciendo que se les había quedado un coche en el rio y el otro había rodado hasta el rio por un precipicio y que uno de ellos tenía un pie roto. Resulto ser que todo lo que había allí era de dos cazadores que se encontraban por la zona y que me ofrecieron un buen filete y un viaje a Wellington el día siguiente. Entrada ya la noche apareció un tanque de transporte del ejército de esos que tienen 6 ruedas para intentar sacar los coches ya que los propietarios eran militares. Solamente consiguieron sacar uno y el dueño del otro le dio permiso a los cazadores para que cogieran todo lo que quisieran del coche ya que lo tenía “a todo riesgo”.
Al día siguiente y con un Jeep del 74’ nos metimos por el camino, y después rio arriba para ver si podían sacar el coche. Se dieron cuenta de que iba a ser complicado llevárselo por el tema del bloqueo y arrancarlo así que como si de un desguace se tratara se dispusieron a desmontar el coche, llevándose todas las ruedas, los dos ejes, la caja de cambios, la radio y algún que otra parte más. El camino de vuelta fue bastante impresionante ya que aquello no se podría definir como camino y se veían bastantes coches en el fondo de acantilados y terraplenes. Por fortuna el conductor era bastante experimentado y pese que a mí me dio la impresión de que íbamos a volcar en muchas ocasiones no paso nada.

Muy amables me llevaron hasta la puerta de la casa de mi amiga en Wellington donde pase 2 días visitando la ciudad y conociendo su cultura y vida nocturna. Todo acabo con un interminable viaje de 12 horas que llevo de vuelta a la gran ciudad, Auckland. 

“Hay dos maneras de vivir su vida: una como…

Siento el retraso pero es que no he tenido el tiempo suficiente para parar a escribir tranquilamente.
Ya he llegado a Australia tras un movido fin de estancia en Nueva Zelanda.
El último mes en NZ se planteaba aburrido así que decidí tomar cartas en el asunto pero claro como siempre no quería gastar dinero porque me venía a Australia y sinceramente creo que me esperan meses difíciles aquí. Así que como ya va siendo tradición decidí hacer un viaje corto para visitar el sur de la isla norte durante una semana.
De nuevo cargue mi mochila con la comida necesaria para unos cuantos días y me dispuse a empezar la aventura, con la suerte de que varios amigos internacionales iban en dirección sur para escalar, así que decidí tomar todos los planes posibles, un viaje de ida pero sin vuelta y un par de días en uno de los mejores sitios en los que se puede escalar que he visto en mi vida.
Así que tras un largo segundo día de escalada, ellos volvían a Auckland y yo me echaba a la carretera una vez mas pero esta vez todo pintaba más complicado ya que la carretera no era muy transitada y era ya de noche así que mientras esperaba que pasase alguien iba pensando en las diferentes alternativas para pasar la noche.
Por esas cosas de la vida al segundo o tercer coche, paro un señor mayor que iba en la dirección aunque solo hasta el pueblo siguiente, Bennydale, a unos 45km de donde me encontraba y unos 120km de mi primer destino, Taupo.
Me dejo en una de las pocas farolas que tenía el pueblo ya que solo se iluminaba la calle por donde pasaba la carretera principal y enfrente del único bar/pub/hotel y todo lo que os podáis imaginar que existía en el pequeño pueblo. Como era de esperar en un sábado noche estaba bastante ajetreado. Yo seguía a mi tarea habitual, levantar un pulgar en cuanto escuchaba el rugido de cualquier tipo de motor acercarse. Uno de los hombres que entro me dijo que ya era muy tarde y que no me iba a coger nadie y yo le respondí que ya lo sabía pero que no tenía nada mejor que hacer que seguir intentándolo. Mi mente ya maquinaba un plan alternativo para ir a buscar un sitio donde dormir y poder ponerme a cubierto a tiempo ya que se pronosticaban intensas lluvias para aquella noche. Para mi sorpresa, pasado un rato se acercaron dos mujeres una muy joven, rubia y de “huesos grandes”, como dicen aquí, y la otra mayor con el pelo corto y una voz totalmente quebrantada y que a duras penas se podía entender. Una mezcla de afonía y el crujir típico de una locomotora de vapor al iniciar su transcurso. Por unos momentos pensé que había muerto y el diablo me estaba hablando.
Muy amablemente tras preguntarme cual era mi plan para esa noche, me ofrecieron quedarme en el hotel por 15 dólares a lo que les conteste que no tenía dinero ya que lo había dejado todo en Auckland y solo tenía la tarjeta que era solo para un caso de emergencia, y eso claramente no lo era. Me dijeron que hablarían con el dueño y me ofrecieron a entrar. Dentro el ambiente era muy alegre y distendido y todos o casi todos los habitantes del pueblo se acomodaban en sillas alrededor de una mesa de billar en la que estaban jugando al billar canadiense. Una larga mesa con comida de todo tipo ya que resulta que era el cumpleaños de la mujer que me había invitado a entrar. Tras hablar con el dueño y explicarle mi situación, no pararon de lloverme ofrendas: una habitación gratuita, barra libre de comida y una cerveza ¡de las grandes!
También me ofrecieron 30$ que rechace ya que me parecía bastante rudo después de todo lo que me habían dado, aceptar dinero. Pero resulto ser que lo rudo era no aceptarlo ya que es una costumbre maorí a la que llaman “Koha” así que no me quedo otra que aceptarlo y darle las gracias al hombre que me lo había ofrecido como no quería el dinero y tras explicárselo decidí gastarlo en el mismo lugar, así que me compre una cerveza e invite también a alguna que otra eso se convirtió en un círculo vicioso así que al final llego un punto en el que no me dejaban comprar más cerveza porque ellos se empeñaban en que no tenía dinero y tenían que invitarme. Una tras otra, incluso sin que me terminara la anterior. También me invitararon a jugar al billar e incluso se ofrecieron a llevarme al día siguiente a Taupo.
A la mañana siguiente me desperté y tome una de mis tradicionales duchas de agua fría y esperé a que llegara la persona que se había ofrecido a llevarme la noche anterior. Probablemente no se acordaría así que tras mucho esperar y que no apareciera llego al hotel una chica que iba buscando gasolina y que iba en mi dirección así que me ofreció el viaje que con mucho gusto acepté.
 Llegue a Taupo, donde tenía ya reservado de un par de semanas anteriores un salto de puenting. 47 metros de altura desde lo que caer al vacío para sumergirse literalmente por el rio que corría bajo el. Finalmente tras haber pedido que me metieran hasta la cintura solo conseguí mojarme hasta los codos. Como no tenía sitio donde pasar la noche, decidí coger un camino que llevaba a un camping gratuito que estaba al otro lado del rio pero que solo había un punto por donde cruzarlo y que había que andar durante unas 2 horas.
Llegado a un punto del camino decidí seguir una pequeña vereda que se adentraba en el denso follaje y que me llevo a un pequeño ensanchamiento donde había un banco (de sentarse) abandonado. Pensé que sería un buen sitio para pasar la noche y monte campamento allí. Bastante pronto por que ya se podía leer en el cielo que se acercaba lluvia. Finalmente esa noche llovió.
Tras pasar 12 aburridas horas dentro del saco y la mayoría de ellas lloviendo decidí ponerme en marcha como va siendo costumbre, a las 6 de la mañana, con la claridad del día asomando y las estrellas de la noche diciendo adiós. Un momento mágico.
Durante unas largas dos horas estuve en el Spa natural que se encuentra entre un rio de agua caliente de origen volcánico y un rio procedente de un lago que acumula aguas glaciares, la combinación perfecta.
En un solo viaje conseguí hacer los 200km que me separaban de mi siguiente destino, Napier. Una ciudad maravillosa y con un clima extraordinario auntodenominada “Art Deco City”
Tras pasar por la oficina de turismo que me desbarato los planes para acampar ya que me había anunciado que el sitio donde pretendía hacerlo era solo para caravanas y que estaba vigilado y cercado, decidí dar una vuelta por la ciudad y dejar el tema del alojamiento para más tarde, aunque no tardo en aparecer un arbusto en la playa con la medida perfecta para dormir dentro del y tener el volumen suficiente como para que no me pudieran ver desde fuera, así que ya mas tranquilamente me paseé por la ciudad del “Art Deco”
Tras un par de días en los que apenas había pasado por el lado salvaje de Nueva Zelanda, decidí adentrarme en una ruta por el campo que me llevaría unos 2 días. Así que me dispuse a dirigirme a la sierra de Tararua cerca de Wellington, la capital del país, que sería mi último destino.
Tuve varios viajes aunque quiero destacar dos, uno en un camión que transportaba acero desde Napier a Palmerston North y otro desde esa última ciudad al otro extremo de la ciudad que duro 3 horas por que el buen hombre paro a saludar a un amigo y no me dejaba irme. Debido a este último, llegue bastante tarde y ya entrada la noche al camino que se suponía que tenía que empezar ese día. Otra vez la suerte me dio la más amable de sus sonrisas y me encontré con un chico de mi edad aproximadamente que vivía en una casa que había construido con su tío solamente con materiales reciclados y que no disponía de ningún suministro externo que tuviese que pagar. Me invito a su casa me dio comida y bebida y también me ofreció una cama.
Al día siguiente me puse en marcha hacia el refugio y por el camino me encontré un coche abandonado en el rio. Al llegar al refugio y encontrármelo todo por en medio mire el registro y había una nota diciendo que se les había quedado un coche en el rio y el otro había rodado hasta el rio por un precipicio y que uno de ellos tenía un pie roto. Resulto ser que todo lo que había allí era de dos cazadores que se encontraban por la zona y que me ofrecieron un buen filete y un viaje a Wellington el día siguiente. Entrada ya la noche apareció un tanque de transporte del ejército de esos que tienen 6 ruedas para intentar sacar los coches ya que los propietarios eran militares. Solamente consiguieron sacar uno y el dueño del otro le dio permiso a los cazadores para que cogieran todo lo que quisieran del coche ya que lo tenía “a todo riesgo”.
Al día siguiente y con un Jeep del 74’ nos metimos por el camino, y después rio arriba para ver si podían sacar el coche. Se dieron cuenta de que iba a ser complicado llevárselo por el tema del bloqueo y arrancarlo así que como si de un desguace se tratara se dispusieron a desmontar el coche, llevándose todas las ruedas, los dos ejes, la caja de cambios, la radio y algún que otra parte más. El camino de vuelta fue bastante impresionante ya que aquello no se podría definir como camino y se veían bastantes coches en el fondo de acantilados y terraplenes. Por fortuna el conductor era bastante experimentado y pese que a mí me dio la impresión de que íbamos a volcar en muchas ocasiones no paso nada.

Muy amables me llevaron hasta la puerta de la casa de mi amiga en Wellington donde pase 2 días visitando la ciudad y conociendo su cultura y vida nocturna. Todo acabo con un interminable viaje de 12 horas que llevo de vuelta a la gran ciudad, Auckland. 

“La suerte favorece solo a la mente preparada.” (Isaac…

Pues al parecer mi mente no ha estado muy preparada estos últimos días, ya que he entrado en una racha de mala suerte. El jueves pasado recibí un teléfono desde España ya que el mío se había roto y en menos de 24 horas desapareció, no sé cómo. He revuelto todo en mi habitación he ido a todos los lugares en los que estuve y nada, móvil apagado. Así que he llegado a la conclusión de que me lo debí haber dejado en algún lugar y alguien fue más listo que yo y lo cogió. 
Sin teléfono pero con muchas ganas de mi dosis semanal de excursiones fuimos al campo el sábado donde hicimos una ruta fluvial increíble por un rio con numerosas cascadas. Encontramos un montón de setas comestibles que usamos para la cena. A pesar del maravilloso paisaje y lo divertida y bonita que fue la ruta, ese día no me encontraba muy bien del estomago, creo que algo del maravillosos desayuno inglés que tome, me debió sentar mal.
Al cocinar los boletus y probarlos nos dimos cuenta de que no eran los que pensábamos y a pesar de ser comestibles, eran especialmente amargos, lo cual arruino en cierta medida la cena. Otra desdicha para la saca.
Y ya para culminar la tragedia, ayer fui a una de mis dos sesiones semanales de yoga, que van seguidas de un par de horas de escalada. Desafortunadamente, escalando en el rocódromo, caí y me hice un esguince, que eta mañana en el doctor, me han dicho que puede que no sea nada, o puede que sea una fractura por avulsión. Crucemos los dedos para que no sea así. Tampoco he podido alquilar las muletas por los 75$ dólares que cuestan porque no les quedaban. 
Evidentemente no es mi semana de la suerte, pero sigo disfrutando por aquí por Nueva Zelanda donde en menos de 10 minutos ha pasado de haber un hermoso sol a una tromba de agua. ¡Quién sabe lo que nos deparará la próxima hora!

“La suerte favorece solo a la mente preparada.” (Isaac…

Pues al parecer mi mente no ha estado muy preparada estos últimos días, ya que he entrado en una racha de mala suerte. El jueves pasado recibí un teléfono desde España ya que el mío se había roto y en menos de 24 horas desapareció, no sé cómo. He revuelto todo en mi habitación he ido a todos los lugares en los que estuve y nada, móvil apagado. Así que he llegado a la conclusión de que me lo debí haber dejado en algún lugar y alguien fue más listo que yo y lo cogió. 
Sin teléfono pero con muchas ganas de mi dosis semanal de excursiones fuimos al campo el sábado donde hicimos una ruta fluvial increíble por un rio con numerosas cascadas. Encontramos un montón de setas comestibles que usamos para la cena. A pesar del maravilloso paisaje y lo divertida y bonita que fue la ruta, ese día no me encontraba muy bien del estomago, creo que algo del maravillosos desayuno inglés que tome, me debió sentar mal.
Al cocinar los boletus y probarlos nos dimos cuenta de que no eran los que pensábamos y a pesar de ser comestibles, eran especialmente amargos, lo cual arruino en cierta medida la cena. Otra desdicha para la saca.
Y ya para culminar la tragedia, ayer fui a una de mis dos sesiones semanales de yoga, que van seguidas de un par de horas de escalada. Desafortunadamente, escalando en el rocódromo, caí y me hice un esguince, que eta mañana en el doctor, me han dicho que puede que no sea nada, o puede que sea una fractura por avulsión. Crucemos los dedos para que no sea así. Tampoco he podido alquilar las muletas por los 75$ dólares que cuestan porque no les quedaban. 
Evidentemente no es mi semana de la suerte, pero sigo disfrutando por aquí por Nueva Zelanda donde en menos de 10 minutos ha pasado de haber un hermoso sol a una tromba de agua. ¡Quién sabe lo que nos deparará la próxima hora!

CLICK TRIP PROJECT- English

First of all I want to thank all the people who read my blog and enjoy my stories, and thank you for your comments and support through different internet platforms.
I want to introduce you a new project that I have in mind and I want you to participate in it to, because somehow you are also part of my stories.
After a long time thinking about what to do on the month off I have in July here in New Zealand, a lot of ideas came into my mind. Should I visit the south island, how should I pay the trip or where will I find some extra money to make it possible? I needed a plan to give you more stories but as you know my budget here is kind of short so put all the ideas together and came with this project.
Click Trip Project consists in a way of subvention, a way of communication and an interaction with the readers of the blog. It is all my adventures in public for you, where you will be able to choose in some ways things of my trip and I will keep you inform at all time about what is going on out there!
As you may know publicity is one of the most incomes for most of the business nowadays, in fact the major incomes for Google, YouTube and all the internet based companies are the advertisements they have in their websites. Is that big, that any person can make an account and earn some percentage of the publicity.
Here came the solution for my major problem, the money. I have activated as you will probably realize some time in the next two weeks, Google Ads in the blog. This will be my only income for my trip in July. As a challenge, I have decided to use only the money earned from the advertisement that will appear in the blog. Probably a hard challenge as they only pays a 5 to 20 cents ratio from every click in the advertisement. So if you have some free time in front of your computer just take a visit to the blog and make a click so you can help me somehow with your time. Is not that much but maybe 10 clicks can be a couple of meals or 100 a ticket to the south island. So in some way you are now responsible of my trip. As much money as I have will influence how many places I can go, so as many stories as you will have.
The other issue I wanted to bring is to reward you for your time expended visiting my blog or any of the commercials that you will click on. So I came out with the idea of making you participants of the project letting you decide some parameters as could be: destinations, food, transport, etc. You will probably apart from now see some polls going on the website with some questions about my trip so you can give your opinion and as a democracy the option with more answers win.
To sum up, the project consists in:
-Incomes from advertisement
-You can have decisions in my trip
-I will keep you totally updated about the trip
I hope you like the idea and that you get enrolled, because Click Trip Project it is made thanks to all of you!

I will keep you informed!!

CLICK TRIP PROJECT- English

First of all I want to thank all the people who read my blog and enjoy my stories, and thank you for your comments and support through different internet platforms.
I want to introduce you a new project that I have in mind and I want you to participate in it to, because somehow you are also part of my stories.
After a long time thinking about what to do on the month off I have in July here in New Zealand, a lot of ideas came into my mind. Should I visit the south island, how should I pay the trip or where will I find some extra money to make it possible? I needed a plan to give you more stories but as you know my budget here is kind of short so put all the ideas together and came with this project.
Click Trip Project consists in a way of subvention, a way of communication and an interaction with the readers of the blog. It is all my adventures in public for you, where you will be able to choose in some ways things of my trip and I will keep you inform at all time about what is going on out there!
As you may know publicity is one of the most incomes for most of the business nowadays, in fact the major incomes for Google, YouTube and all the internet based companies are the advertisements they have in their websites. Is that big, that any person can make an account and earn some percentage of the publicity.
Here came the solution for my major problem, the money. I have activated as you will probably realize some time in the next two weeks, Google Ads in the blog. This will be my only income for my trip in July. As a challenge, I have decided to use only the money earned from the advertisement that will appear in the blog. Probably a hard challenge as they only pays a 5 to 20 cents ratio from every click in the advertisement. So if you have some free time in front of your computer just take a visit to the blog and make a click so you can help me somehow with your time. Is not that much but maybe 10 clicks can be a couple of meals or 100 a ticket to the south island. So in some way you are now responsible of my trip. As much money as I have will influence how many places I can go, so as many stories as you will have.
The other issue I wanted to bring is to reward you for your time expended visiting my blog or any of the commercials that you will click on. So I came out with the idea of making you participants of the project letting you decide some parameters as could be: destinations, food, transport, etc. You will probably apart from now see some polls going on the website with some questions about my trip so you can give your opinion and as a democracy the option with more answers win.
To sum up, the project consists in:
-Incomes from advertisement
-You can have decisions in my trip
-I will keep you totally updated about the trip
I hope you like the idea and that you get enrolled, because Click Trip Project it is made thanks to all of you!

I will keep you informed!!

CLICK TRIP PROJECT- Español

Hola a todos de nuevo, lo primero de todo es agradeceros a todos los que seguís el blog por hacerlo y por vuestros comentarios ya sea por las redes sociales o en el blog.
Este post lo escribo para presentaros la nueva idea que voy a llevar a cabo y de la que quiero haceros participes. La he bautizado “Click Trip Project” y ahora entenderéis porque.

Después de un largo tiempo pensando que voy a hacer en el mes de Julio que tengo libre aquí en Nueva Zelanda, me surgieron muchas dudas sobre dónde ir, como o como conseguir subvención. Mi primera idea fue vivir durante un mes en una granja a cambio de comida y alojamiento pero muchos de vosotros me habéis apoyado para que en lugar de eso viaje y os cuente las historias que salgan de esos viajes así que puse toda esas preguntas juntas y surgió esta idea.

Probablemente os hayáis dado cuenta de que la publicidad hoy en día mueve una gran cantidad de dinero. Muchas de las grandes empresas que funcionan en internet, como por ejemplo Google o Youtube, generan la mayoría de sus ingresos gracias a la publicidad. Es tanta la extensión de la publicidad que cualquier persona puede tener una cuenta de Google ads que te permite poner publicidad en tu web a cambio de un mínimo porcentaje del precio que reciben ellos. Así que pensé que esa sería una buena manera de recaudar dinero para mis viajes y lo mejor de todo que lo único que hace falta es unos pocos minutos para hacer click en uno de los anuncios.
Aun así es todo un reto, ya que por cada click solo te dan entre 5-20 céntimos con lo que voy a necesitar vuestra ayuda. En breve, cuando la cuenta de Google Ads se haya activado completamente, empezareis a ver anuncios en el blog que no tienen mayor intención que la de subvencionar el viaje que realizare en julio. Para este proyecto solo voy a utilizar el dinero que consiga con los anuncios del blog, ya sean 1000€ o 1€, por lo que si ayudáis a propagar y a hacer campaña de clicks o lo agradeceré eternamente además de que lo veréis reflejado en las historias que vaya subiendo.

Como no podía ser de otra forma, os mantendré totalmente informados y como recompensa por vuestro tiempo dedicado a los anuncios he decidido haceros participes del proyecto a todos vosotros. Probablemente os preguntareis como ¿verdad? Periódicamente, pondré en el blog varias opciones sobre algún tema que tenga que decidir, como transporte, lugares que visitar o comida. La respuesta con más votos será la que tenga en cuenta a la hora de realizar el viaje. De esta forma este pequeño gran proyecto lo hacemos entre todos!
En resumen, el proyecto costa de 3 partes
:
-El viaje se financiara única y exclusivamente con el dinero obtenido del blog
-Podréis tomar algunas decisiones mediante encuestas
-Os mantendré totalmente informados del proyecto en todo momento.
Espero que os guste la idea y que colaboréis con ella ya que CLICK TRIP PROJECT se hace gracias a todos vosotros.
Os mantendré informados!

CLICK TRIP PROJECT- Español

Hola a todos de nuevo, lo primero de todo es agradeceros a todos los que seguís el blog por hacerlo y por vuestros comentarios ya sea por las redes sociales o en el blog.
Este post lo escribo para presentaros la nueva idea que voy a llevar a cabo y de la que quiero haceros participes. La he bautizado “Click Trip Project” y ahora entenderéis porque.

Después de un largo tiempo pensando que voy a hacer en el mes de Julio que tengo libre aquí en Nueva Zelanda, me surgieron muchas dudas sobre dónde ir, como o como conseguir subvención. Mi primera idea fue vivir durante un mes en una granja a cambio de comida y alojamiento pero muchos de vosotros me habéis apoyado para que en lugar de eso viaje y os cuente las historias que salgan de esos viajes así que puse toda esas preguntas juntas y surgió esta idea.

Probablemente os hayáis dado cuenta de que la publicidad hoy en día mueve una gran cantidad de dinero. Muchas de las grandes empresas que funcionan en internet, como por ejemplo Google o Youtube, generan la mayoría de sus ingresos gracias a la publicidad. Es tanta la extensión de la publicidad que cualquier persona puede tener una cuenta de Google ads que te permite poner publicidad en tu web a cambio de un mínimo porcentaje del precio que reciben ellos. Así que pensé que esa sería una buena manera de recaudar dinero para mis viajes y lo mejor de todo que lo único que hace falta es unos pocos minutos para hacer click en uno de los anuncios.
Aun así es todo un reto, ya que por cada click solo te dan entre 5-20 céntimos con lo que voy a necesitar vuestra ayuda. En breve, cuando la cuenta de Google Ads se haya activado completamente, empezareis a ver anuncios en el blog que no tienen mayor intención que la de subvencionar el viaje que realizare en julio. Para este proyecto solo voy a utilizar el dinero que consiga con los anuncios del blog, ya sean 1000€ o 1€, por lo que si ayudáis a propagar y a hacer campaña de clicks o lo agradeceré eternamente además de que lo veréis reflejado en las historias que vaya subiendo.

Como no podía ser de otra forma, os mantendré totalmente informados y como recompensa por vuestro tiempo dedicado a los anuncios he decidido haceros participes del proyecto a todos vosotros. Probablemente os preguntareis como ¿verdad? Periódicamente, pondré en el blog varias opciones sobre algún tema que tenga que decidir, como transporte, lugares que visitar o comida. La respuesta con más votos será la que tenga en cuenta a la hora de realizar el viaje. De esta forma este pequeño gran proyecto lo hacemos entre todos!
En resumen, el proyecto costa de 3 partes
:
-El viaje se financiara única y exclusivamente con el dinero obtenido del blog
-Podréis tomar algunas decisiones mediante encuestas
-Os mantendré totalmente informados del proyecto en todo momento.
Espero que os guste la idea y que colaboréis con ella ya que CLICK TRIP PROJECT se hace gracias a todos vosotros.
Os mantendré informados!

“Para Adán, el paraíso era donde estaba Eva.” (Mark…

Tras haber recorrido la isla de waiheke en bicicleta lo cual se volvió un poco más complicado de lo que habíamos planeado ya que la isla estaba compuesta por innumerables colinas que parecían no acabar.
La ruta transcurría por carreteras tranquilas que cortaban el paisaje bucólico en el que se encontraban como un pincel el silencio blanco del lienzo. El verde se extendía a ambos lados del camino punteado a veces por los pequeños puntos blancos que eran las ovejas, a veces marrones y negros que resultaban ser las vacas y cortados en la lejanía por el azul del mar.
A veces una tímida playa se postraba a lo largo del camino invitándote a bañarte y disfrutar del paraíso y otras, acantilados te mostraban su autoridad ofreciéndote la vista de la que se disfrutaba desde lo alto de estos.
Todo era perfecto excepto que íbamos en bicicleta, y ese paraíso nos demostró que no iba a ser fácil recorrerlo. Cada ascenso iba precedido de su inmediato descenso y viceversa, con lo que el camino se asemejaba a una montaña rusa. Esto hizo la rutina un poco más cansina de lo que esperábamos pero la belleza del paisaje y la armonía de la que podíamos disfrutar pagaba el déficit que el esfuerzo creaba.
El primer día alcanzamos el este de la isla donde a parte de las nombradas vistas pudimos disfrutar de un enclave para la práctica de escalada sin cuerda “Boulder” en unas rocas que parecían haber caído del cielo como si de lluvia se tratara. Tras la jornada decidimos hacer una clase de yoga durante el atardecer para relajar y acampar en un pequeño bosque que se situaba en la cima de la colina.
A la mañana siguiente volvimos a disfrutar de un no menos impresionante amanecer mientras desayunábamos al refugio del viento tras una de las nombradas rocas. 
De nuevo nos pusimos en camino hacia la batalla contra el desnivel y comenzamos nuestras subidas y bajadas que tras unas cuantas horas de pedaleo nos llevaron a una playa maravillosa en la que disfrutamos de una deliciosa comida, un baño y una siesta. Tras la siesta, otro baño y recolectar algunas almejas frescas de la playa para preparar una cena y encaminarnos de nuevo a la gran ciudad. 
En el camino, antes de llegar al ferri, decidimos hacer una parada para comprar un delicioso helado antes de despedirnos del nombrado enclave. 
Sin duda otra excursión exitosa a los alrededores de Auckland, como no podía ser de otra manera en Nueva Zelanda.