Estaba sentado en la parte de atrás de un Holden amarillo del ’73. La fuerte lluvia golpeaba en los cristales del limpia parabrisas y las luces de la autovía parecían deformarse por la refracción en las gotas de agua.
El sonido imponente del motor junto la música funky que sonaba en aquel momento me trasladaron a otro mundo. Estaba totalmente evadido de la realidad.
Entonces me di cuenta que volvería a pasar. Supe que no volvería a escribir en el blog en mucho tiempo ya que el ocio me inundaba por todas partes. Y así ha ocurrido. Han pasado ya casi 2 meses desde la última vez que escribí y como no vuelve a pasar lo mismo de siempre, demasiada información para transmitir. Tanta que se pierde la emoción en la lectura y los detalles en la descripción. El cuadro pierde forma y ya nunca parecerá como si hubiera sido contado en el primer día.
Pero aun así me limitare a “maltrataros”, es decir a solo daros la última página del libro, el resumen, la contraportada, sin daros la oportunidad de leer el libro entero.
Como podéis saber ya he vuelto a España después de 3 meses de viajes itinerantes por el continente oceánico, en concreto en Australia.
El viaje a acabado bastante bien después de todos los altibajos que hemos tenido. Cambios de planes constantes, problemas económicos y problemas menores con el coche, pero en general todo ha salido a pedir de boca.

Como algunos sabréis empezamos en Sydney y tras visitar los alrededores, en especial el parque nacional de las blue mountains (montañas azules, nombre que proviene del vapor de eucalipto que desprenden en los meses cálidos, que e azulado) nos dirigimos hacia el sur para intentar que no nos cogiese el grueso del invierno en el sur que es la parte más fría del país en esa fecha.
Recorrimos toda la costa sin olvidarnos la capital, Canberra donde también comenzó nuestra experiencia como “buscavidas” en la que nos dedicábamos a tocar la guitarra y vender artesanías, con el objetivo de subsanar algunos gastos del viaje. Nuestro camino siguió por la costa pasando por alguno de los sitios más hermosos que hemos conocido en este viaje. El camino siguió hasta Melbourne donde no llegamos a empaparnos de la cultura tanto como esperábamos, por falta de tiempo y por nuestra situación en la ciudad, a 50km de ella ya que nos encontrábamos en casa de un amigo. Tras solventar ciertos problemas con el coche en Melbourne seguimos nuestro camino por el litoral sur siguiendo la famosa Great Ocean Road.
Este camino serpenteante siguió hasta que llegamos a Adeleide, ciudad que nos sorprendió con su alegría y su espíritu festivo y que por supuesto nos ayudo económicamente a seguir nuestro camino. Camino que se veía modificado, cambiando el siguiente destino, Darwin por Cairns.
Para ello tuvimos que atravesar todo el desierto encontrándonos a nuestro paso todo tipo de animales salvajes, en especial, Canguros, de los cuales la mayoría estaban muertos en el arcén. Y muy a nuestro pesar ayudamos a engrosar esa cifra.
Una vez llegados a Cairns pudimos disfrutar del clima tropical, quitarnos los abrigos y disfrutar del sol, las playas paradisiacas, los bosques tropicales llenos de ríos llenos de cocodrilos y de algún que otro sin ellos. Cascadas por doquier y vegetación intensa es lo que puedes esperar de aquella zona. También no menos importante la gran barrera de coral que tuvimos la suerte de visitar, disfrutando de la compañía de numerosos peces de infinitas formas y colores y en especial de las tortugas.


Más tarde nuestro viaje continuo en dirección sur recorriendo playas paradisiacas y ríos con pozas no menos paradisiacas, hasta llegar a Surfers Paradise, donde finalmente pasamos unas 3 semanas por algún que otro problema técnico que también nos brindo la oportunidad de recuperarnos económicamente y dejarnos en una posición similar a con la que llegamos a Australia.
Estuvimos disfrutando de los alrededores y de la gente, y pudimos vender el coche y comprarnos las tablas de surf de las que hicimos uso y disfrute.



Finalmente alquilamos una furgoneta para volver a nuestro punto de partida, Sydney, que sería así mismo el punto de partida para volver a nuestras vidas en España, es decir, a nuestra próxima aventura.
Y ahí amigos se acaba este pero intenso resumen.
Volviendo a lo de siempre ya que se ha convertido en una rutina, intentare escribir más a menudo así que estad atentos!!!