Hola de nuevo después de haberos abandonado otra vez más.
Después de más de 7000km en la carretera con nuestro amigo “ Mr. Potato” (El nombre que le hemos puesto al coche) hemos tocado la civilización por un tiempo suficiente como para tener acceso a suministro eléctrico regularmente y acceso a internet.

con Mr. Potato
Como ya he comentado al llegar a Australia decidimos comprar un coche para que ayudara a movernos por Australia. Lo hemos nombrado Mr. Potato y viene a ser un Mitsubishi Starwagon de 1999 que originalmente era de pasajeros pero que tras algunas transformaciones se ha convertido en una habitación rodante que ha ido pasando por manos de algunos mochileros en Australia en la misma situación que nosotros.
Empezando nuestra aventura en Sídney decidimos apresurarnos al sur antes de que el duro invierno se apoderara de esa región y aunque encontramos algunas incomodidades climatológicas, según los comentarios locales hemos tenido suerte.

Sydney Oprera House durante el festival de las luces.
Conduciendo toda la costa desde Sídney hasta Melbourne, con un pequeño desvío para visitar la capital australiana Canberra pudimos disfrutar de una impresionante costa rodeada de bosques y verdes prados donde se podían ver curiosos animales como canguros, vacas, murciélagos gigantes (llamados Flying fox), una especie de cerdo llamado wombat y muchas especies de pájaros incluyendo pingüinos.
Alguno de los sitios más impresionantes que encontramos por el camino fueron: Las Blue Mountains, Morton National park, Croajingolong National Park, Wilsons Promontory National Park y Philip Island.
Después de ese contacto inicial con nuestra nueva vida llegamos a Melbourne donde fuimos acogidos por un amigo que conocimos mientras vivíamos en Bayona. Después de una semana y algún que otro ajetreo con los papeles del coche conseguimos seguir nuestra siguiente etapa, de Melbourne a Adeleide por la costa de nuevo.

Blue Montains National Park


Ya nos íbamos acostumbrando a la vida de carretera pero el tiempo empezaba a pasar factura y eso también hacia mella en nuestros ánimos y empezábamos a desear a empezar subir al norte.
El tiempo nos dio  un pequeño respiro especialmente con la lluvia aunque aun recibíamos algún que otro día o par de días lluviosos. Pero pudimos hacer la Famosa Great Ocean Road que transita por la costa entre Melbourne y Adelaide. Dejándonos totalmente impresionados por la belleza del paisaje y la fuerza que la madre naturaleza ha usado para esculpir tal belleza. Los 12 Apóstoles estuvo muy por encima de nuestras expectaciones y el coorong sin embargo no llego a alcanzarlas pero finalmente fuimos sorprendidos por Adelaide una ciudad que no esperábamos que nos gustara tanto como lo hizo.

12 apostols National park

Una semana de buen tiempo y la falta de dinero hicieron de Adelaide nuestra segunda parada en la que permanecimos una semana en la que nos dedicamos a trabajar en el mismo trabajo que realice cuando estuve aquí la vez anterior, Conductor de Bicitaxis.

Trabajando en Adelaide


Eso nos proporciono un respiro económico aunque no el suficiente como para seguir el plan establecido, por lo que tuvimos que cambiar  el plan de ruta dirigiéndonos directamente a Cairns en lugar de a Darwin.
Tuvimos que cruzar el desierto para alcanzar ese objetivo lo que nos brindo la oportunidad de ver la magnífica fauna de este país y de disfrutar de los paisajes. El trayecto duro 4 días en los que realizamos más de 3000km. Y en los que solamente golpeamos 2 canguros de los cuales uno resulto trágico. Aunque nosotros no recibimos ningún desperfecto en el coche.


Una vez in Cairns decidimos explorar el norte de esa región antes de volver a trabajar en el mismo trabajo que se encuentra en varios puntos de Australia. En nuestra visita norteña encontramos un tiempo excepcionalmente bueno ya que a pesar del buen tiempo aquí es la época de vientos. Visitamos la ciudad de Cooktown y los alrededores incluyendo algunas cascadas y ríos, propios de la región del “Rainforest” (bosque lluvioso). También disfrutamos del mercadillo de Port Douglas donde pudimos conseguir algo de dinero tocando y vendiendo los pañuelos que teníamos preparados para ocasiones como esta. También visitamos Cape Tribulation con sus preciosos paisajes paradisiacos donde la espesura del bosque se entrega a la inmensidad del mar simplemente separado por las playas más puras y desoladas que se puedan imaginar.


Los alrededores de Cairns también ocultaban maravillas que no pasaron desapercibidas para nuestros ojos. Cascadas, ríos y bosques se amontonan en la zona, haciendo de este lugar un enjambre de actividades de aventura y viajeros que coinciden en esta zona.
Ayer comenzó de nuevo nuestro trabajo como conductores de bici que durara una semana antes de que continuemos nuestro camino hacia el sur.

Os intentaremos mantener informados aunque de nuevo dependerá de la disponibilidad de electricidad e internet de la que podamos disponer.


Podeis mirar el recorrido que hemos hecho hasta ahora aquí.